La venta ya no está amarrada a la producción sino a la distribución.El comercio electrónico es a la revolución informática lo que el ferrocarril fue en la revolución industrial. El ferrocarril dominó las distancias –el correo electrónico las elimina. Internet suministra a la empresa la habilidad de conectar una actividad con otra y de poner datos inmediatos a disposición no sólo de la empresa sino de sus provedores externos, los canales de distribución y los clientes. Eso fortalece la tendencia a desintegrar la corporación.
Pero la gran fortaleza del comercio electrónico es que suministra al cliente toda una serie de productos, sin importar quién los hace. Los ejemplos incluyen amazon.com y carsdirect.com. El comercio electrónico separa, por primera vez, la venta y la producción. La venta ya no está amarrada a la producción sino a la distribución. No hay ninguna razón para que una instalación de comercio electrónico se limite a comercializar y vender los productos y marcas de un solo fabricante.
De Drucker para todos los días, Druker con Maciariello, editorial Norma.-
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