La fe capacita al hombre para morir pero también para vivir. Toda mi obra ha versado, en efecto sobre la sociedad. Pero yo me di cuenta, inmediatamente, en esos días tan lejanos de 1928, que mi vida no debía, ni podía, ser totalmente sociedad, que tenía que tener una dimensión existencial que trascendiera la sociedad. Aún así mi obra ha sido totalmente sobre la sociedad –excepto por este ensayo sobre kierkegaard. Aunque la fe de Kierkegaard no puede superar la espantosa soledad, el aislamiento y la disonancia de la existencia humana, puede hacerlas tolerables al darles un significado. La filosofía de las doctrinas totalitarias capacita al hombre para morir. Es peligroso subestimar la fuerza de esa filosofía, porque en un momento de tristeza y sufrimiento, de catástrofe y horror, es una gran cosa ser capaz de morir. No obstante, no es suficiente. La fe de kierkegaard, también, capacita al hombre para morir pero también para vivir. La fe es creer en que para Dios es posible lo imposi...
Cada vez q lo escucho siento el mismo impulso ... stay foolish stay hungry
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